27/2/17
Jorge Luis Borges: «Odisea», Libro Vigésimo Tercero
Ya la espada de hierro ha ejecutado
la debida labor de la venganza;
ya los ásperos dardos y la lanza
la sangre del perverso han prodigado.
A despecho de un dios y de sus mares
a su reino y su reina ha vuelto Ulises,
a despecho de un dios y de los grises
vientos y del estrépito de Ares.
Ya en el amor del compartido lecho
duerme la clara reina sobre el pecho
de su rey pero ¿dónde está aquel hombre
que en los días y noches del destierro
erraba por el mundo como un perro
y decía que Nadie era su nombre?
En El Otro, el Mismo (1964)
Foto captura de El eterno retorno
Dirección Patricia Enis/Fernando Flores
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El final del poema se refiere al cíclope Polifemo a quien Odiseo cegó con su espada luego de mentirle su nombre por el de Outis, es decir, Nadie.
ResponderBorrarLeí este poema pocos días después de ver la película de Nolan. Es grato fantasear con la idea de que en los mitos griegos nos encontramos siempre.
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