31/5/15

Jorge Luis Borges: Repudio a la campaña antisemita (1932) *








Ciertos desagradecidos católicos —léase personas afiliadas a la Iglesia de Roma, que es una secta disidente israelita servida por un personal italiano, que atiende al público los días feriados y los domingos— quieren introducir en esta plaza una tenebrosa doctrina, de confesado origen alemán, rutenio, ruso, polonés, valaco y moldavo. Basta la sola enunciación de ese rosario lóbrego para que el alarmado argentino pueda apreciar toda la gravedad del complot. Por cierto que se trata de un producto más deletéreo y mucho menos gratuito que el dumping. Se trata —soltemos de una vez la palabra obscena— del Antisemitismo.

Quienes recomiendan su empleo, suelen culpar a los judíos, a todos, de la crucifixión de Jesús. Olvidan que su propia fe ha declarado que la cruz operó nuestra redención. Olvidan que inculpar a los judíos equivale a inculpar a los vertebrados, o aun a los mamíferos. Olvidan que cuando Jesucristo quiso ser hombre, prefirió ser judío, y que no eligió ser francés ni siquiera porteño, ni vivir en el año 1932 después de Jesucristo para suscribirse por un año a Le Roseau d’Or. Olvidan que Jesús, ciertamente, no fue un judío converso. La basílica de Luján, para Él, hubiera sido un tan indescifrable espectáculo como un calentador a gas o un antisemita…

Borrajeo con evidente prisa esta nota. En ella no quiero omitir, sin embargo, que instigar odios me parece una tristísima actividad y que hay proyectos edilicios mejores que la delicada reconstrucción, balazo a balazo, de nuestra Semana de Enero116—aunque nos quieran sobornar con la vista de la enrojecida calle Junín, hecha una sola llama.




* En semanario Mundo Israelita, Buenos Aires, Año X, Nº 481, 27 de agosto de 1932.
Y en: Diario Clarín, Suplemento Zona, Buenos Aires, 6 de abril de 2003.117


Notas

(*) En agosto de 1932, la Comisión Popular contra el Comunismo convocó a un acto en la plaza del Congreso para repudiar al comunismo. El semanario Mundo Israelita, al considerar que este mitín era un pretexto para una “campaña antisemita”, solicitó la opinión de estadistas, escritores y políticos. En el Nº 480 del 20 de agosto de 1932 opinaron Alfredo L. Palacios, Marcelo T. de Alvear, Nicolás Repetto, Ricardo Rojas, Carlos Manacorda, Aarón Spivak, Antonio Portnoy, Samuel Eichelbaum y Enrique Dickmann. En el Nº 481, junto con Borges, escribieron sobre el tema Leopoldo Lugones, José P. Tamborini y Luis Emilio Soto. (N. del E.)

116. Borges se refiere a la Semana Trágica de enero de 1919.

117. Al preparar su tesis de doctorado en historia para la Universidad de La Plata, el investigador argentino Daniel Lvovich encontró esta nota de Borges en el semanarioMundo Israelita, véase “La violenta obscenidad del Antisemitismo criollo” en Clarín, suplemento Zona, Buenos Aires, 6 de abril de 2003. (N. del E.)



Daniel Lvovich rescató el texto y lo incluyó en Nacionalismo y Antisemitismo en Argentina, 2003 


En Textos recobrados 1956-1986 (2003)
Foto: Borges en Paris 1977 © Guy Le Querrec/Magnum Photos
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